articulo

Alejandra Ruiz Jaime

Published

on

Desde pequeña aprendió a ser resiliente, adaptarse. Orgullosamente mexicana, de Guadalajara. Su padre Ingeniero civil construía carreteras de manera que se fueron unos años a vivir a Sayula, Jal. Me comenta: “uno de los años más felices de mi vida, los viví en Sayula, de hecho, el interés por estudiar medicina me nació en un accidente de un amiguito jugando en la plaza de armas. Uno de los niños se dio un golpe en la cabeza, lo atendió una amiga de mis papás la tía Gladys, médica norteamericana, le suturó la herida con una aguja y el hilo del costurero de mi mamá, mientras todos salieron del cuarto, me quedé como su asistente, mientras ella le daba las puntadas yo le sostenía la cabeza, en ese accidente me di cuenta de que médico sería mi vocación”.

Estudió medicina en la Universidad de Guadalajara, ahí conoció al que sería su esposo, Diaz Mitoma, médico y maestro. Se fueron a Canadá dónde él estudió la especialidad de Infectología en la Universidad de Manitoba, Microbiología y un doctorado en virología en la Universidad de Alberta, en el laboratorio se encargaron de la vacuna contra la Influenza H1N1. Luego se mudaron a Winnipeg, una de las ciudades más frías del planeta, en el invierno 50 grados Celsius bajo cero. Su papá incrédulo le decía: “Hija por favor no seas exagerada no puede existir vida en esas temperaturas” Alejandra le contestaba pues allá vivimos como topos, su apartamento se comunicaba por un túnel con el hospital. Hay dos calles en el centro de la ciudad que se comparan con Siberia.

Después de sufrir dos años como esquimales se cambiaron a Edmonton, largo el invierno y mucha nieve, Alejandra tenía muy claro: a donde fueres has lo que vieres, aprendió el inglés. Luego entró a un programa de maestría y trabajaba en investigación. Siete años después, se mudaron a Ottawa, la capital del país, donde nacieron sus dos hijos menores, varios años se dedicó a sus cuatro hijos, pero aprovechó el tiempo, estudió francés. En Ottawa, es el idioma oficial. Los domingos que asistían a la parroquia de la Sagrada Familia (la misa es en español). Al terminar la celebración los pasillos eran una especie de consultorio para ella y su esposo. Hasta que vieron la necesidad de abrir una clínica de servicios para inmigrantes de Latinoamérica.  Por 12 años atendieron, una linda labor altruista y tres médicos que hablaban español, atendían  a más de mil pacientes, aparte les conseguían otros servicios: dentista, psicólogos, trabajadoras sociales, hasta abogados.

La Dra. Alejandra era la directora general de la clínica, por su labor la eligieron presidenta de la Asociación Mexicana-Canadiense de Ottawa y Gatineau. Alrededor de tres mil mexicanos habitan en esta región de Canadá, encargada de las celebraciones, y la promoción de la cultura y folclore de Mex. Recuerda: “durante ese año tuvimos varios desastres en México, el huracán que azotó las costas de Oaxaca, unidos como compatriotas realizamos varios eventos para recabar fondos y ayudarlos” Con la pena, decidieron cerrar   la clínica. Pero con la experiencia adquirida trabajó en una clínica comunitaria, en dónde imparten servicios a refugiados, llegan de distintas partes del mundo; árabes, somalís, iraníes, sirios, latinoamericanos. La Dra. Alejandra fue la encargada de los servicios médicos de la comunidad de habla hispana hasta su jubilación. También se certificó como traductora de tres idiomas.

Alejandra es sobrina del famoso compositor Gabriel Ruiz. Cuéntame de tu tío: “Un prodigio, a los cinco años tocaba el piano, autodidacta, mi abuela no quería que fuera músico, incluso vendió el piano y lo obligó a estudiar medicina, a los dos años dejó la universidad, su madre lo amenazó con dejarlo fuera de la herencia, que era bastante. No le importó se fue a México y entró al conservatorio Nacional de Música. Hasta que su madre se dio cuenta del éxito de su hijo y lo dejó de albacea de una gran fortuna en terrenos; en Ciudad del Sol, Plaza del Sol, Residencial Victoria, los terrenos de la Kodak y lo que ahora es la Perla, el propietario, mi tío Jorge hermano de mi papá. Entre sus canciones más famosas: Vereda Tropical, Entre tu y yo, la Noche es Nuestra, y Amor, amor. “En una ocasión mi tío me invitó a Japón a recoger las regalías de Amor, amor, la tradujeron al japonés, no lo van a creer, 6 millones de dólares”

 Ya está jubilada, pero aún se mantiene activa, ocupada en prevenir enfermedades como diabetes y obesidad, le apasiona la prevención a través de programas de educación para salud, lo llevó a cabo en programas de radio. Entre sus planes está venirse a su tierra los meses más fríos del invierno. Sus hijos ya volaron Rodrigo, vive en California, empresario y deportista, Paco se casó y vive en Estonia, tiene dos hijos, Sofía es Psicóloga y vive en Londres, Andrés en Nueva York.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tendencias

Salir de la versión móvil